Soy Luis Eladio Pérez, esposo, padre y abuelo. Nariñense de corazón.

He sido Concejal, Diputado, Gobernador de Nariño, Congresista, y Embajador en Paraguay, Perú y Venezuela. Hace 18 años fui secuestrado por la entonces guerrilla de las Farc. Fueron 7 años privados de mi libertad, pero nunca de mi dignidad y mis ganas de luchar. A Nariño le debo todo lo que soy, mi familia, mi carrera, mis amigos. A Nariño, le vamos a devolver con mi experiencia, todo lo que me ha dado y más. Conóceme.



Soy Luis Eladio Pérez, esposo, padre y abuelo. Nariñense de corazón.

He sido Concejal, Diputado, Gobernador de Nariño, Congresista, y Embajador en Paraguay, Perú y Venezuela. Hace 18 años fui secuestrado por la entonces guerrilla de las Farc. Fueron 7 años privados de mi libertad, pero nunca de mi dignidad y mis ganas de luchar. A Nariño le debo todo lo que soy, mi familia, mi carrera, mis amigos. A Nariño, le vamos a devolver con mi experiencia, todo lo que me ha dado y más. Conóceme.

Nací en una familia nariñense, de Barbacoas. Mis padres, Luis Avelino y Alicia, nos enseñaron desde pequeños a mis hermanos y a mí a apreciar esta tierra, nuestras tradiciones y riqueza cultural. Esta es la tierra de mis abuelos, de mis padres, la tierra que quiero que mis hijos y nietos lleven en el corazón, y la tierra a la que quiero devolverle con mi experiencia, todo lo que me ha dado.

Nací en una familia nariñense, de Barbacoas. Mis padres, Luis Avelino y Alicia, nos enseñaron desde pequeños a mis hermanos y a mí a apreciar esta tierra, nuestras tradiciones y riqueza cultural. Esta es la tierra de mis abuelos, de mis padres, la tierra que quiero que mis hijos y nietos lleven en el corazón, y la tierra a la que quiero devolverle con mi experiencia, todo lo que me ha dado.

De mi padre aprendí mucho, pero dos cosas claves: el amor por Nariño, y el respeto y compromiso con la familia. Muy joven me casé con Ángela. Ella ha sido mi compañera de viaje, “en las buenas y en las malas”. A ella le debo lo más grande de mi vida, mis hijos y mis nietos, que son mi fuerza cuando me falta el aliento, y por quienes cada día renuevo mi compromiso de trabajar por un mejor departamento.

De mi padre aprendí mucho, pero dos cosas claves: el amor por Nariño, y el respeto y compromiso con la familia. Muy joven me casé con Ángela. Ella ha sido mi compañera de viaje, “en las buenas y en las malas”. A ella le debo lo más grande de mi vida, mis hijos y mis nietos, que son mi fuerza cuando me falta el aliento, y por quienes cada día renuevo mi compromiso de trabajar por un mejor departamento.

Desde muy joven supe que quería formarme para servir a mi departamento. Fui un estudiante juicioso y aplicado como ingeniero, y mi experiencia me llevó a recibir un título honoris causa como administrador de empresas. Nariño merece que quienes le sirvamos, lo hagamos con el mayor grado de responsabilidad, coherencia y honestidad. No es improvisando como se consiguen grandes resultados.

Desde muy joven supe que quería formarme para servir a mi departamento. Fui un estudiante juicioso y aplicado como ingeniero, y mi experiencia me llevó a recibir un título honoris causa como administrador de empresas. Nariño merece que quienes le sirvamos, lo hagamos con el mayor grado de responsabilidad, coherencia y honestidad. No es improvisando como se consiguen grandes resultados.

Fui designado como Gobernador de Nariño en el Gobierno de Virgilio Barco. Fueron unos días de servicio constante y de grandes resultados como la Unidad Oncológica del Hospital Departamental, la Zona Pesquera en Tumaco y los CAIS en distintos municipios. Mi experiencia me permite saber qué necesita Nariño, y cómo conseguirlo. Hoy quiero poner esa experiencia al servicio de los nariñenses, para encontrar respuestas a nuestras necesidades. Porque con Nariño no se improvisa.

Fui designado como Gobernador de Nariño en el Gobierno de Virgilio Barco. Fueron unos días de servicio constante y de grandes resultados como la Unidad Oncológica del Hospital Departamental, la Zona Pesquera en Tumaco y los CAIS en distintos municipios. Mi experiencia me permite saber qué necesita Nariño, y cómo conseguirlo. Hoy quiero poner esa experiencia al servicio de los nariñenses, para encontrar respuestas a nuestras necesidades. Porque con Nariño no se improvisa.

Llegué al Congreso de la República, para seguir sirviendo a nuestro departamento. Promovimos proyectos como la Ley de Fronteras que le dio gasolina más barata a todos los nariñenses. Saqué adelante la Estampilla Pro Desarrollo Universidad de Nariño e impulsé las zonas económicas especiales de exportación en la frontera. Los resultados se vieron y fui merecedor de la Orden de la Democracia, y del voto de confianza de los nariñenses, que es el reconocimiento más importante al que se puede aspirar.

Llegué al Congreso de la República, para seguir sirviendo a nuestro departamento. Promovimos proyectos como la Ley de Fronteras que le dio gasolina más barata a todos los nariñenses. Saqué adelante la Estampilla Pro Desarrollo Universidad de Nariño e impulsé las zonas económicas especiales de exportación en la frontera. Los resultados se vieron y fui merecedor de la Orden de la Democracia, y del voto de confianza de los nariñenses, que es el reconocimiento más importante al que se puede aspirar.

Estuve siete años secuestrado por las FARC, en los que me privaron de la libertad pero nunca de mi fuerza ni doblegaron mi dignidad. Y es que esos somos los nariñenses, ¡gente fuerte y valiente! Hoy más firme que nunca, elevo mi voz por la reconciliación y la paz, por el perdón, y porque nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos pasen esta página tan dolorosa, y vivan en un país de esperanza y unión.

Estuve siete años secuestrado por las FARC, en los que me privaron de la libertad pero nunca de mi fuerza ni doblegaron mi dignidad. Y es que esos somos los nariñenses, ¡gente fuerte y valiente! Hoy más firme que nunca, elevo mi voz por la reconciliación y la paz, por el perdón, y porque nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos pasen esta página tan dolorosa, y vivan en un país de esperanza y unión.

La fuerza de la libertad me llenó de ilusión y ganas de seguir trabajando. Como embajador, trabajé para que la cooperación internacional se reflejara en beneficio de nuestra gente. Estos años como representante de Colombia en Paraguay, Venezuela y Perú, me llenaron de bagaje y experiencia, experiencia que hoy quiero poner al servicio de los Nariñenses, para que juntos obtengamos más y mejores resultados.

La fuerza de la libertad me llenó de ilusión y ganas de seguir trabajando. Como embajador, trabajé para que la cooperación internacional se reflejara en beneficio de nuestra gente. Estos años como representante de Colombia en Paraguay, Venezuela y Perú, me llenaron de bagaje y experiencia, experiencia que hoy quiero poner al servicio de los Nariñenses, para que juntos obtengamos más y mejores resultados.

En el servicio público, he tenido el privilegio de trabajar y compartir con grandes líderes mundiales, como por ejemplo, Nicolás Sarkozy, expresidente de Francia, y uno de los personajes más importantes de Europa. De todos ellos, de sus conocimientos y experiencia, reafirmé un gran objetivo: seguir sirviendo de la mejor manera a la gente de Nariño y contribuyendo a la paz de Colombia.

En el servicio público, he tenido el privilegio de trabajar y compartir con grandes líderes mundiales, como por ejemplo, Nicolás Sarkozy, expresidente de Francia, y uno de los personajes más importantes de Europa. De todos ellos, de sus conocimientos y experiencia, reafirmé un gran objetivo: seguir sirviendo de la mejor manera a la gente de Nariño y contribuyendo a la paz de Colombia.

Soy un hombre de resultados. Me he preparado para ejercer mis responsabilidades públicas sin improvisar, con efectividad, seriedad, compromiso y transparencia. La gente de Nariño espera que le entreguemos resultados, en salud, en educación, en seguridad, en el agro, en la cultura, en deporte, en infraestructura. Resultados sin excusas y sin dilaciones. Mi compromiso es poner mi experiencia al servicio de resultados para todos los nariñenses.

Soy un hombre de resultados. Me he preparado para ejercer mis responsabilidades públicas sin improvisar, con efectividad, seriedad, compromiso y transparencia. La gente de Nariño espera que le entreguemos resultados, en salud, en educación, en seguridad, en el agro, en la cultura, en deporte, en infraestructura. Resultados sin excusas y sin dilaciones. Mi compromiso es poner mi experiencia al servicio de resultados para todos los nariñenses.

La seguridad y la convivencia deben ser priori-dad de cualquier gobierno. Nariño merece que nuestros niños puedan jugar tranquilos en los parques, que los jóvenes no estén acechados por vendedores de droga, que los campesinos puedan trabajar el campo tranquilamente, que nuestras mujeres no sean víctimas de atracos ni de violencia familiar, que nuestros comerciantes no sean extorsionados. Un departamento seguro es el primer paso para un departamento de oportunidades.

La seguridad y la convivencia deben ser priori-dad de cualquier gobierno. Nariño merece que nuestros niños puedan jugar tranquilos en los parques, que los jóvenes no estén acechados por vendedores de droga, que los campesinos puedan trabajar el campo tranquilamente, que nuestras mujeres no sean víctimas de atracos ni de violencia familiar, que nuestros comerciantes no sean extorsionados. Un departamento seguro es el primer paso para un departamento de oportunidades.

Me motiva el contacto con la gente, oírlos, intercambiar opiniones y discutir soluciones para sus problemas. Creo en los gobiernos en los que se escucha más y se habla menos. Considero que parte de la gran responsabilidad que tenemos como dirigentes es ser respetuosos y coherentes con lo que la gente espera porque nadie conoce mejor los problemas de Nariño que los Nariñenses.

Me motiva el contacto con la gente, oírlos, intercambiar opiniones y discutir soluciones para sus problemas. Creo en los gobiernos en los que se escucha más y se habla menos. Considero que parte de la gran responsabilidad que tenemos como dirigentes es ser respetuosos y coherentes con lo que la gente espera porque nadie conoce mejor los problemas de Nariño que los Nariñenses.

Los días mas alegres de mi vida fueron los días de los nacimientos de mis nietos. Esos días, renové mi compromiso con las nuevas generaciones que esperan vivir en una sociedad con oportunidades, tranquilidad, acceso a la salud, la educación y el empleo, con administraciones que les entreguen resultados reales, y no improvisaciones. Voy a poner mi experiencia para entregarles un departamento tan grande como el tamaño de sus sueños.

Más experiencia, más resultados.

Los días mas alegres de mi vida fueron los días de los nacimientos de mis nietos. Esos días, renové mi compromiso con las nuevas generaciones que esperan vivir en una sociedad con oportunidades, tranquilidad, acceso a la salud, la educación y el empleo, con administraciones que les entreguen resultados reales, y no improvisaciones. Voy a poner mi experiencia para entregarles un departamento tan grande como el tamaño de sus sueños.

Más experiencia, más resultados.