Apreciados conciudadanos:

Es para mí como ciudadano nariñense, un privilegio el poder dirigirme a ustedes cumpliendo el papel de candidato a la Gobernación de nuestro departamento. Testigo y conocedor de las necesidades que el territorio demanda, me propuse hace algún tiempo tomar las banderas de la reconciliación y el diálogo, convencido que son mecanismos que contribuyen a la creación de consensos en lugares donde las confrontaciones ideológicas, políticas, económicas y sociales han sido una constante.

Viví en carne propia la realidad del conflicto armado y los impactos del secuestro; una temporada de mi vida que pareciera se quedó congelada en el tiempo, pero que me formó conciencia respecto al daño que causa en las personas la intolerancia y la no aceptación del otro en medio de un país diverso. Desde ese entonces, la convicción de realizar acciones que permitan mostrar la importancia de aprender para no repetir los fracasos de la historia, sirvió de motivación para regresar a este nuestro territorio para forjar desde la cabeza de la administración departamental, una visión de gestión que nos aleje de los intereses individuales y que nos lleve a repensar los mecanismos de acción de cara a enfrentar los problemas públicos y sociales que aquejan a esta región en medio de su diversidad.

Pensando en el sello de la campaña “más experiencia, más resultados”; debo decir que estoy convencido respecto a que el eje de una gestión productiva, se relaciona con las capacidades de un líder para aceptarse como un actor involucrado con el territorio, en donde el querer aprender es el punto de partida para incrementar la experiencia y poder tomar decisiones en función de las necesidades colectivas. Gestión que acompañada de un proceso de mejoramiento de la estructura administrativa, genere niveles de eficiencia y eficacia acordes con los problemas por resolver, todo en función de resultados.

Recorrer nuestro departamento y recibir el apoyo de mis conciudadanos, me responsabiliza para continuar por el camino a lograr una elección masiva, despertando al voto de opinión a través del rescate de la confianza en la gestión pública. Diciéndole que hacer política en donde las ideas se reconcilian para proponer un futuro mejor, es posible. Y convenciéndolo que el empoderamiento ciudadano en la toma de decisiones, comienza cuando recordamos la responsabilidad que tenemos al momento de ejercer nuestro deber de elegir.

A quienes aún tienen esperanza y para aquellos que deben recuperarla, envío ahora un llamado a creer que es posible gobernar con una visión de futuro próspero y pluralista. No se trata de creer en la política, sino de generar acciones que creen oportunidades; un espacio donde las ideologías, los partidos y las creencias, sean parte del proceso y no quienes decidan el rumbo, siendo esto último un privilegio y derecho que solo le pertenece al pueblo.

Nariñenses, los invito una vez más a pensar en los retos que tiene nuestra tierra; necesitamos ser creadores y no padecedores de un futuro incierto, necesitamos aceptarnos en medio de las diferencias y ser actores privilegiados del desarrollo del suroccidente y pacífico colombiano. Con su apoyo enfrentaremos el reto de gobernar a Nariño.

Reiterando mi orgullo de ser nariñense,

Afectuosamente,

Luis Eladio Pérez Bonilla
Candidato a la Gobernación de Nariño